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Recuerdo que solía encontrarme con mis padres por la tarde-noche, paseando en las inmediaciones de nuestra vivienda cuando yo regresaba para cenar. Yo me unía a ellos en ese paseo manso que imprimía nuestras figuras en el lienzo de la zona: Gran Teatro, Cánovas, Cruz de los Caídos, Las Acacias… Esa estampa que entonces me parecía carente de importancia, susceptible de repetirse hasta la saciedad, la idealizo hoy como una gema de gran valor ahora que mi padre no está y mi madre no sabe quién soy cuando me ve.

Y si lo rememoro en un día como hoy es, creo, porque hemos dejado atrás otro año, ese periodo de 365 días lleno de acontecimientos banales, esas doce hojas vetustas del calendario que constatan que los días vividos ya nunca volverán si no es con la ayuda de la memoria. Tampoco volverán aquellos días gloriosos de la infancia, aquellos días luminosos sin dolor cuando era mucho más lo que estaba por venir que lo vivido.

Algún día magnificaré también este momento en que escribo estas líneas junto al ventanal de una casa costera, escuchando el rugido del mar, la algarabía de mis hijos (que ya no serán pequeños) y los ladridos del perro (que ya no estará entre nosotros). Y pensaré: “Qué bonito momento aquel, sentado a mi ordenador tras el café de la mañana, rememorando negro sobre blanco la imagen de mis padres, sonrientes al encontrarse conmigo de regreso a casa”.

Tal vez vivir sea esto: comenzar, terminar, recordar, comenzar, terminar, volver a recordar. Y, por supuesto, ir apurando esos momentos a priori banales que, una vez perdidos para siempre, apreciaremos como gemas de gran valor.

Ya hemos comenzado este 2024 que quizá sea como todos los años, los anteriores y los posteriores. Nada nuevo bajo el sol. Sea bienvenido en cualquier caso, pues antes o después recordaremos incluso sus momentos más insignificantes con cariño, a sabiendas de que todo cuanto nos pasa, aun siendo lo de siempre, es irrepetible.

Feliz año nuevo y feliz memoria, estimado lector.

Francisco Rodríguez Criado, El Periódico de Extremadura, 3/10/24.

Imagen destacada: MMckein (Pixabay)

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